IDE con IA · · 7 min de lectura
Zed con IA: un editor rápido para quienes huyen de VS Code
Un editor en Rust del equipo de Atom: velocidad, modo agente, desventajas y quién debería cambiarse.
Si abres VS Code y esperas dos segundos a que la ventana deje de parpadear mientras el ventilador de tu laptop se acelera con la primera sugerencia de Copilot, Zed es para ti. Es un editor escrito en Rust por las personas que en su día crearon Atom (y antes, Tree-sitter y Electron). Esta vez decidieron no repetir el error de hace una década: en lugar de construir sobre el navegador, escribieron su propio motor de renderizado en GPU. El efecto se nota desde el primer segundo: Zed, sencillamente, es rápido. La pregunta es si en 2026 la velocidad más la IA bastan para abandonar un ecosistema que todo el mundo ya conoce.
Qué es realmente Zed
Zed es un editor de código nativo: no es un fork de VS Code ni un envoltorio de Chromium, sino un programa independiente compilado a código nativo. Hay tres cosas que lo distinguen del resto. Primera: el lenguaje. Todo el núcleo está en Rust, lo que proporciona un rendimiento predecible y ningún garbage collector que congele la interfaz en el peor momento posible. Segunda: el renderizado. Zed dibuja su interfaz en la GPU mediante su propio framework (GPUI), así que desplazarse por un archivo enorme y escribir siguen siendo acciones fluidas incluso a 120 Hz. Tercera: una arquitectura de colaboración integrada desde el principio, no añadida después como plugin.
El equipo detrás de Zed no es una startup sin trayectoria. Son las mismas personas que crearon Atom para GitHub y que, por el camino, lanzaron Tree-sitter, el parser del que hoy depende media industria, Neovim incluido. Atom perdió frente a VS Code sobre todo porque estaba construido sobre Electron y con el tiempo se volvió lento. Zed es su segundo intento, esta vez con la lección aprendida hasta el final: cero concesiones de rendimiento en los cimientos.
Por qué la velocidad no es un fetiche, sino flow
Es fácil despachar el argumento de la velocidad como un fetiche de benchmarks. “A quién le importa si un editor arranca en 200 u 800 milisegundos.” Sí te importa, pero no por esos milisegundos. Se trata de la latencia de entrada: el tiempo que pasa entre que presionas una tecla y aparece el carácter. Por encima de cierto umbral, el cerebro deja de tratar el editor como una extensión del pensamiento y empieza a notarlo. Y notarlo te saca del flow.
Zed se diseñó en torno a esta única obsesión. Renderizado en GPU, sin capa DOM, sin puente de JavaScript: todo para que el carácter aparezca al instante. En la práctica, la diferencia se nota sobre todo en archivos grandes, en un monorepo con cientos de miles de líneas y al trabajar con el resaltado de sintaxis de Tree-sitter activado. Donde VS Code empieza a perder fotogramas, Zed mantiene un ritmo constante. No es una característica que aprecies en una demo. Es una característica que aprecias después de ocho horas de trabajo, cuando la interfaz no te ha desgastado.
El asistente de IA y el modo agente
La IA en Zed tiene dos caras. La primera es un panel de asistente clásico: hablas con un modelo, le das contexto (archivos, selecciones, salida de la terminal) y recibes las respuestas inline en el editor, en lugar de en una ventana de chat aparte. La segunda cara es el modo agente: el modelo recibe una tarea, explora el repo, edita varios archivos, ejecuta comandos y vuelve con un diff para que lo apruebes. Es la misma dirección que han tomado todos; la diferencia está en la ejecución y en lo profundamente integrado que está el agente en la interfaz nativa.
El punto fuerte de Zed es su neutralidad respecto al proveedor de modelos. Conectas tu propia clave de API (Anthropic, OpenAI, Google, modelos locales mediante Ollama) o usas la oferta alojada de Zed. Para un equipo que no quiere que su código pase por un intermediario y prefiere pagar los tokens directamente al proveedor que elija, es una ventaja real frente a las soluciones que te encierran en un único pipeline. Los precios y límites exactos cambian demasiado a menudo como para citarlos aquí: consulta la tarifa vigente antes de tomar una decisión de equipo, porque es uno de los parámetros más importantes.
Las ediciones inline (es decir, “selecciona un fragmento, describe el cambio, recibe un diff”) funcionan con fluidez y son mi modo favorito para el trabajo diario. Menos teatro que un agente completo, y el 80% de los cambios reales son pequeños refactors que, de todos modos, no quieres escribir a mano.
Colaboración integrada en el editor
Aquí Zed hace algo que los forks de VS Code no traen de serie: el pair programming como funcionalidad de primera clase. Compartes un proyecto, la otra persona se une, cada uno ve el cursor del otro, pueden editar en paralelo y hay un canal de voz integrado. No es un plugin al estilo de Live Share pegado al editor, sino parte del núcleo, así que es rápido y coherente. En un mundo en el que parte del pair programming ya se hace entre humano y agente y otra parte sigue siendo entre humanos, esa arquitectura tiene sentido de cara al futuro.
En la práctica, la mayoría de los desarrolladores que trabajan solos no usarán esta función a diario. Pero para equipos distribuidos, la mentoría de juniors y las sesiones de depuración en vivo, es un argumento que puede inclinar la balanza. Y es algo que no se puede incorporar fácilmente a posteriori en un editor que nunca pensó en la colaboración desde sus cimientos.
Zed frente a los forks de VS Code (Cursor, Windsurf)
Es la comparación más importante, porque es justo aquí donde la mayoría de la gente toma la decisión. Cursor y Windsurf son forks de VS Code: toman un editor maduro y conocido y le acoplan una potente capa de IA. La ventaja es evidente: obtienes todo el ecosistema de extensiones, atajos conocidos, configuraciones listas y, literalmente, cero costo de cambio. La desventaja, también: heredas el lastre de Electron y todo el peso de VS Code.
Zed juega la mano contraria. Pone por delante el rendimiento y lo nativo, e integra la IA en su propia interfaz coherente. Lo pagas con un ecosistema más pequeño y con el hecho de que algunas extensiones a las que te acostumbraste simplemente no existen. Dicho de forma brutalmente simple:
- Cursor/Windsurf: máxima compatibilidad y la integración de IA más profunda disponible hoy, a costa del rendimiento.
- Zed: máximo rendimiento y una interfaz nativa limpia, a costa de la madurez del ecosistema.
Aquí no hay un único ganador. Hay una pregunta sobre qué te molesta más en el día a día: el lag del editor o un plugin que falta.
Las desventajas, con honestidad
No finjamos que Zed está listo para todo. En primer lugar, el ecosistema de extensiones es mucho más pequeño que el mundo de VS Code. Si tu workflow depende de un plugin de nicho para un framework concreto, compruébalo antes de cambiarte definitivamente; podrías volver decepcionado.
En segundo lugar, las funciones de IA todavía están madurando. El modo agente puede estar menos pulido que en los líderes, que han tenido más tiempo para perfeccionar esa capa en concreto. Esto cambia de un mes a otro, pero si juzgas Zed hoy, juzga su estado real, no el roadmap.
En tercer lugar, el soporte de plataformas y algunas carencias puntuales. Históricamente, Zed empezó en macOS, luego llegó a Linux y Windows vino después: comprueba el estado actual para tu plataforma. Súmale los detalles pequeños: algunas configuraciones avanzadas del depurador o integraciones que en VS Code se dan por hechas requieren un rodeo en Zed, o todavía no existen.
Quién debería cambiarse y quién no
Cámbiate a Zed si: trabajas sobre todo con lenguajes mayoritarios (Rust, Go, TypeScript, Python), el rendimiento y el flow son sagrados para ti, te molesta el peso de VS Code y te acercas a la IA con pragmatismo: quieres ediciones inline sólidas y un agente para tareas pequeñas, sin atarte a un único proveedor de modelos.
Quédate con lo que tienes si: tu workflow diario se apoya en extensiones concretas de VS Code, necesitas la integración de agentes más profunda disponible hoy (en ese caso, Cursor o Windsurf están más cerca del objetivo) o trabajas con un stack exótico que tiene un soporte de lenguaje débil en Zed. Esto también vale para los equipos con una fuerte inversión en devcontainers y en desarrollo remoto al estilo de VS Code: ahí los forks ganan por madurez.
Consejo práctico: no migres a todo el equipo en un solo día. Instala Zed junto a tu editor actual, trabaja con él durante una semana en un proyecto real y comprueba si la ganancia de rendimiento compensa el costo de perder tus hábitos. El cambio es barato de revertir, así que es un buen candidato para un experimento.
TL;DR
Zed es un editor escrito en Rust y renderizado en GPU, creado por la gente de Atom, que pone el rendimiento por encima de todo y ofrece un flow real en sesiones largas. Su IA llega en forma de asistente inline, modo agente y, algo importante, libertad para elegir proveedor de modelos. La colaboración viene integrada, no añadida. Lo pagas con un ecosistema de extensiones más pequeño y un agente que aún está madurando. Elige Zed antes que los forks de VS Code (Cursor, Windsurf) si el lag te molesta más que un plugin que falta. Si tu workflow se apoya en extensiones o necesitas la integración de IA más profunda, quédate con un fork. Pruébalo una semana en paralelo; la decisión es barata de revertir.